Todo el mundo comete errores a lo largo su vida. Y los seguiremos cometiendo siempre. A veces decimos "jamás le perdonaré" aunque siempre acabamos perdonando a los demás. Pero ¿ nos perdonamos nosotros? Aunque parezca increíble, es más fácil perdonar a los demás que a nosotros mismos.
Yo he cometido muchos errores a lo largo de mi vida. Pero evidentemente he cometido el peor de todos: He dañado a una amiga. Y ella sufría en silencio. Aguantando lo que poca gente aguantaría. Como una gran amiga, y como tal, me perdonó. Yo jamás lo hice porque no creo que lo merezca. Nunca me perdoné. A veces pienso en lo que hice y siento vergüenza. Me miro en el espejo y me río de la persona que veo. Alguien que dañó a la persona que jamás me dañaría. Entonces lloro. Lloro hasta que se acaban las lágrimas, aunque podría seguir llorando por siempre Cuando veo a aquella amiga o habla conmigo, tengo la tentación de mirar al suelo. No puedo soportar la vergüenza pero tengo que cargar con ella toda la vida. Es esa compasión lo que me mata.
He cometido un gran error.Un error imperdonable.
No hay comentarios:
Publicar un comentario