La luna tiene un secreto. Tiene un amor prohibido. Un amor que creía haber olvidado, pensaba que lo había superado, pero no es así y el dolor la mata. Ella empezó a excavar cráteres para esconder todas las lágrimas de desamor, todos los sueños rotos, todas las promesas de su amor...todas ellas incumplidas. Pero no fue suficiente.
Entonces comenzó a seguir una rutina cada cierto tiempo. Aquello fue idea de su hermana Sol, que se lo dijo en silencio en un antiguo eclipse. Durante la primera fase de su eterna rutina, la luna se esconde entre las sombras del Palacio Celeste, y por más que la busquen no la encuentran. En la segunda fase, comienza a salir de su escondite, pero tras la noche anterior su brillo ha perdido. En la tercera fase, la mitad de su ser quiere mostrarse, pero su otra mitad no se lo permite. En la cuarta fase, reúne sus fuerzas para mostrarse, aunque la tristeza esta presente. En la quinta fase, todos sus esfuerzos merecen la pena, y con ira se muestra toda llena y su brillo ha recuperado. En la sexta fase, poco a poco se calma y se hace más pequeña. Durante la séptima fase, esconde su mitad herida. Y durante la octava y última, solo una pequeña parte de la luna es visible.
Durante su eterna rutina, su estado de ánimo cambia. Pero una pequeña advertencia debo decir: debes tener cuidado durante su quinta fase. Puede que no creas en viejas historias, pero, ¿por qué entonces el número de suicidios , accidentes y actos de violencia aumentan durante esta fase?
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