Como la noche y el día, como el fuego y el hielo, como la pena y la alegría,como el amor y el desamor,como la ilusión y la decepción, como el ying y el yang, como el uno y el dos, amiga, tu y yo somos eso, porque juntas seremos invencibles, porque aunque seamos tan diferentes, tocamos una misma melodía y porque esto son cosas del sol y la luna.
domingo, 18 de diciembre de 2011
La semilla de la vida
Tengo un bebé, entre los brazos, se ha acurrucado contra mi pecho y se agarra a mi jersey, la miro con ternura y fascinación. Nacemos siendo tan poca cosa y a la vez así de pequeños somos una obra tan grande...un milagro en un cuerpo diminuto. Mientras cavilo la niña se revuelve en mis brazos rozándose con el jersey que encuentra cálido y confortable. Me río. Y vuelve sus ojillos recién estrenados hacia mi rostro. Como un acto reflejo le sonrío con dulzura. Me devuelve la sonrisa con un pequeño gemidito de satisfacción. Se acurruca de nuevo en mis brazos y con su puñito me coje un dedo de mi mano y en ese momento supe que tenía un milagrito agarrado a mi. Se encontraba a gusto, no sé qué pude yo tener que ver con esto, pero lo cierto es que estaba cómoda, protegida y segura. En ese momento se durmió y la deje en su cuna, pero no quise desasirme de su puño y allí me quede agarrada a su mano observando como dormía la semilla de una vida. La semilla de una vida especial para mí. Mi prima.
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